
En este artículo, y tras precisar la noción de pronombre posesivo, se describe el sistema de las formas posesivas tal y como funciona en el archipiélago canario, comparándolo con el sistema —muy dispar— utilizado en la Península. Se analiza también el comportamiento insular de estas formas cuando las mismas se cargan de valor ponderativo. Igualmente, es objeto de examen la predilección isleña por las variantes tónicas (pospuestas) frente a las átonas (antepuestas), así como el aún escaso empleo en el ámbito canario de los llamados «falsos posesivos».