
Las relaciones de los hispano-canarios con los bereberes y los árabes del norte de África han sido siempre más o menos intensas y diversas: en primer lugar, con los bereberes que ocupaban las islas al tiempo de la conquista y colonización europeas, a lo largo de los siglos XV y XVI; en segundo lugar, con los cautivos árabes y bereberes que fueron traídos de África para repoblar las islas de Fuerteventura y Lanzarote, por la misma época, aproximadamente; y, en tercer lugar, con los saharauis de la llamada provincia española del Sáhara Occidental, durante el siglo XX, en particular. Estudiar las consecuencias que estas relaciones humanas han tenido para el español que se habla en las Islas Canarias es el propósito del presente trabajo de investigación