
En la isla canaria de Fuerteventura, solamente la isla y su antigua capital, Santa María de Betancuria, disponen de denominaciones gentilicias propias, en tanto que el resto de sus pueblos carecen enteramente de ellas. Las razones de semejante deficiencia son ciertamente diversas: el tradicional régimen señorial de la isla, su crónica penuria económica y la escasa población que ha tenido siempre este trozo de tierra insular a lo largo de todos los tiempos.